Repartir el montón

Arriba está tu montón: 38 🍎. Debajo ves una caja llena. En cada caja caben tantos como puntos hay en ella, aquí 6.
38 ÷ 6 = 6 resto 2. Seis cajas se llenan del todo y sobran 2 manzanas. Son justo las que están en la caja de línea discontinua al final de la fila.
Ahora depende de lo que se pregunte. "¿Cuántas cajas se llenan?" son 6. Las dos manzanas no cuentan, no llenan ninguna caja.
"¿Cuántas cajas necesitas para todo?" son 7. Porque las dos manzanas también tienen que ir a algún sitio, y para eso necesitas una caja más.
La misma cuenta, dos respuestas correctas. Por eso lee siempre primero la pregunta y mira después la caja de línea discontinua.

Ejemplo

🍎38¿Cuántas cajas se llenan?6
🍎38¿Cuántas cajas necesitas para todo?7

Para padres

¿Qué practica este ejercicio?

Dividir con resto y, sobre todo, interpretar ese resto. Los niños suelen calcularlo bien y luego no saben qué significa. Aquí se ve: está en una caja empezada. Si esa caja cuenta o no lo decide la pregunta, no la cuenta. Así el niño aprende que un problema solo está completo junto con su pregunta.

Errores frecuentes

El error más frecuente es dar siempre la misma respuesta porque la cuenta es la misma. Ayuda tocar con el dedo la caja de línea discontinua y decir en voz alta si cuenta o no. El segundo tropiezo es el resto mismo, que siempre tiene que ser menor que lo que cabe en una caja. Si es mayor, es que una caja se llenó de menos.

Cómo practicar en casa

Empaquetar juntos algo que de verdad vaya en cajas: huevos en hueveras de seis, bebidas en cajas, calcetines por pares. Preguntar las dos cosas. "¿Cuántas cajas están llenas?" y "¿Cuántas cajas necesitamos para que no quede nada fuera?" También funciona con asientos en un viaje: 23 niños y un autobús con 5 plazas por fila.

Relacionado: Calcular la receta, ¿Qué prefieres?

← Volver a la vista del libro