El guardia recorre la muralla del castillo llevando antorchas.
En cada almena pone cuántas recibe allí (+) o cuántas tiene que entregar (−).
Nunca se puede quedar sin ninguna. Se busca con qué pocas le basta al empezar.
El guardia de la izquierda va hacia la derecha, el de la derecha vuelve - son dos respuestas.
En la banda de la muralla puedes anotar cuántas le quedan después de cada paso: arriba la ida, abajo la vuelta.
Ejemplo
Para padres
¿Qué practica este ejercicio?
La muralla de guardia ejercita la anticipación en lugar del mero cálculo. Sumar todas las almenas de menos da demasiado, y la mayor almena de menos sola suele dar muy poco. Lo decisivo es el punto más justo del recorrido, y el niño solo lo encuentra si abarca toda la muralla. La vuelta muestra además que ese punto depende del orden - la misma muralla, otra dirección, otra respuesta.
Errores frecuentes
El error más frecuente es sumar todas las almenas de menos y pasar por alto las de más. Lo que el guardia recibe por el camino también le sirve. Y al revés, la mayor almena de menos no basta si antes ya se gastaron antorchas. Además, la vuelta no se puede copiar de la primera respuesta - hay que recorrerla de nuevo.
Cómo practicar en casa
Construir una muralla con bloques y jugarla con monedas. Primero salir con muy pocas monedas y ver dónde se pone justo, después tomar una más. Luego recorrer la misma muralla desde el otro extremo. Así el punto más justo se ve en vez de calcularse.
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